AL MOMENTO

¿EL "BUEN FIN" HA LLEGADO?




Abigaíl Villa Flores


“¡Ya viene el buen fin!”, es la expresión que resuena entre algunos empleados del Instituto del Deporte y la Cultura Física al destacar que es sólo cuestión de escasos días para que finalice la que muchos consideran la peor gestión en la historia del deporte bajacaliforniano que aunque es considerado un estado joven, ha tenido ya aportaciones a las participaciones mexicanas en un ámbito donde nada es miel sobre hojuelas.

Mientras David González no pagó los estímulos a los atletas ganadores de medalla para México en Tokio 2020, la halterista Aremi Fuentes fue galardonada con el Premio Nacional del Deporte.

En ocho años, seis figuras (cuatro atletas y dos entrenadores) que trabajaron o fueron forjados durante la llamada época “saulista” obtuvieron el reconocimiento del Premio Nacional del Deporte en el sexenio de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.

De 2013 a 2021 éstos fueron los ganadores: Oscar Aguirre (entrenador de gimnasia), Daniel Corral (gimnasta), Natalia Botello (esgrimista), Alexa Moreno (gimnasta), José Manuel Zayas (entrenador de levantamiento de pesas), Aremi Fuentes (levantadora de pesas).

Este pudo haber sido un elemento motivador o quizá capaz de sacar a flote al barco ya hundido de González y compañía, pero ni siquiera sus más cercanos colaboradores pudieron asimilarlo y, mucho menos, aquilatar.

Cuando en la Federación Mexicana de Voleibol se dio el relevo entre Ismael Acosta y Jesús Perales, México obtuvo su primera Copa Panamericana Juvenil Femenina en Cuba. Inmediatamente, el recién electo presidente de la FMVB se movilizó para que se difundiera el logro.

La formación de ese equipo se dio en la era de Acosta García y, en buena parte, bajo el plan “saulista”, porque las jugadoras (varias de ellas ahora profesionales o reclutadas después por universidades en la NCAA) se concentraron por varios años en el CAR de Tijuana.

Hubo estira, afloje y mucha polémica en los primeros años del “peralismo”, pero hubo momentos clave en los que quizá los “astros le sonrieron” al ahora ex dirigente del Deporte de Nuevo León y aún presidente de la FMVB.

Destacaron junto con el resultado de la Panamericana Femenil de menos de 20 años el hecho de que por primera vez en casi 50 años México calificó a unos Juegos Olímpicos en varones y debutó en la Liga Mundial y en el Grand Prix, cuando se jugaba en tres divisiones.

Cuando se fue Raúl Gonzalez del INDE de Nuevo León, Perales llegó al relevo. Cuatro años después, otra vez hubo una conjunción positiva o de suerte que capitalizaron con la realización de los Nacionales Conade, que se aplazaron más de un año por la Pandemia. 

Al final y, aunque no hubo medallero, en Nuevo León se proclamaron campeones y sirvió como estandarte o bandera de cierre y “legado” en la despedida del gobierno de Jaime Rodríguez “el bronco” y del propio Jesús Perales. En su gestión, finalmente y luego de muchos años, se había podido destronar (aunque fuera simbólicamente y sin medallero) a Jalisco.

¿Qué hubiera hecho Gonzalez? Simplemente cumplir su palabra y no disfrazar las promesas como lo hizo con Aremi.  Con el “patriarca” beisbolero no habrá un legado lleno de amargos tragos y recuerdos.

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