AL MOMENTO

RELEVO EN INCÓGNITA




Adriana Cruz Toledo


Semáforo amarillo. Capital del estado. Escenario a tope. Son presentados los olímpicos, clasificados y con podio gracias al programa BC x México 2020, diseñado hace exactamente 20 años no bajo un solo nombre, sino por todo un grupo de especialistas.

Algunos de ellos eran egresados de la FOD de Nuevo León, así como de la posterior y naciente Escuela de Deportes de la UABC. Otros también pasaron por otras carreras e instituciones bajo un perfil más tecnocrático que político. 

Los han llamado “Saulistas”, y al interior del “saulismo” a algunos les llamaban “Piratas”., pero durante más de una década vivían casi encerrados dentro del CAR, la Unidad Sullivan (antes de mudarse a Boulevard Zertuche en Ensenada) y también en la Ciudad Deportiva, que sufrió diversos cambios. 

En Tecate se tenía a una sola persona “todo terreno” en la Eufrasio Santana que resolvía todo. En San Felipe nació el programa de remo con hijos de pescadores y salieron del Mar de Cortés para conquistar el mundo. 

En San Quintín se sembraron semillas que ahora con la municipalización impulsada por el “bonillato” quieren arrancar de tajo para quitarle el gimnasio a la lucha. El problema no es el fin sino las formas, pero le queda poca arena al reloj…

No sólo era la organización deportiva, también había muchas disciplinas para el trabajo de pantalón largo: la administración, la difusión, la logística, la atención a los participantes, los protocolos. 

Regreso al 2021. Al fondo se escucha la voz de un maestro de ceremonias anunciando a los asistentes a Tokio como en aquellos desfiles de modas y abanderamientos bajo los colores azul y amarillo.


Una “conade” en pequeño

La gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda,  anunció la intención de crear si no un fideicomiso, sí un fondo estatal de apoyo y promoción al deporte de alto rendimiento. Mientras a nivel federal desaparecieron estos recursos, en el estado esperan que se concrete la propuesta.

Si bien, en otros tiempos no había fondos como tales, se disponían de partidas para que las selecciones nacionales, principalmente las juveniles, tuvieran concentraciones y atención de tiempo completo en las instalaciones estatales. 

“¿Qué eso no le compete mejor a las federaciones?”, preguntó una vez un colaborador durante las largas reuniones de análisis de la era “saulista”. 

Quien dirigía respondió con su tradicional gesto colocando ambas manos a la defensiva, o de “alto ahí”,  como si hiciera una recepción a “dedos” en el voleibol.

“A ver, a ver, a ver, no nos estamos entendiendo...”, dijo muy de tajo. Al final, por muy descabellada o “pirata” que pareciera la idea, el INDE operaba de facto como un ministerio o secretaría de deportes, “como si nuestro estado fuera un país”. La fórmula, cuentan quienes ya no están, llegó a dar resultados interesantes.

Sucedió con el voleibol varonil y femenil en categorías menores; también hubo campamentos y eliminatorias de boxeo. Previo a Londres, el CAR de Tijuana fue también casa temporal de Luz Acosta, medallista de bronce de halterofilia. Llegaron los equipos dominicanos, cubanos y hasta los de voleibol de playa de las islas del Caribe.

Se dice que después de los Juegos Centroamericanos de Barranquilla hasta Isaac Cortez, seleccionador nacional de Pentatlón había propuesto que Tijuana fuera casa de este deporte, en especial por las condiciones del CAR con pista atlética, alberca. área de tiro y esgrima. “Por los caballos no hay problema, Grupo Caliente nos puede ayudar”, dijo.

El experimento se había hecho antes de Barranquilla con pentatletas mexiquenses que se alojaron provisionalmente, se “foguearon” con los y las esgrimistas del programa juvenil de Baja California. Había expectativa, pero quedó en veremos. ¿Podría retomarse?  


¿“Puede ser” o “ya veremos”?

Termina el evento y llega el “chacaleo”. La gobernadora electa confiesa que sí habrá cambios. Reitera el respeto por “Don David”, pero bien podría darse una sucesión aunque no menciona nombres en concreto. Le insisten sobre la coordinadora designada a la mesa de transición. Todo queda en un “puede ser”.

Al final de la entrevista, se cuela sutilmente un personaje a cuadro. Se percata de que están grabando y se vuelve a esconder. Viste forma. Acorde con el evento como si se preparara para lo que le esperan. Tácitamente, entre el grupo de aquellos que siguen la “nota”, lo ubican. 

Tiene linaje de boxeadores y también está vinculado a la “reporteada” que le viene de familia. En su momento fue crítico de las instituciones, y ahora, fiel a la bandera. Los tiempos cambian.  

También estuvo en la escuela “healista”, por la que han pasado otros voceros, “cronistas” institucionales y hasta editores que se han convertido en managers de prensa de equipos profesionales de béisbol y analistas internacionales de ESPN 

Pero la época actual en la mesa editorial de deportes del grupo “Healy” en Baja California, es otra, muy distante a sus años dorados. El ego inútil pesa y han habido fugas de plumas y talentos valiosos en los últimos años. Esto también abre posibilidades para aquellos que se van. 

En muchas dependencias el manejo de la prensa es también un área que despierta interés o especulación. Hay quienes a esa área la llaman la “silla de las codicias o de los desencantos”.

En menos de seis años cuatro “gentes” pasaron por esa silla, desde aspirantes a fisiatras, dramaturgos e histriones en la era “saulista” hasta “vendehumos” y analistas de fútbol con los “gonzalistas”.

Otros, tras bambalinas, no pierden la esperanza y hasta coleccionan “pelotitas” autografiadas por la gobernadora electa; comparten fotografías de actos públicos con su “sello de agua” y se dan el lujo de ponerle “copyright”.

Paciente o impacientemente no quieren perder la esperanza de que a ellos también “ya les toca”. En fin, siempre es mejor un “puede ser” que un “ya veremos”.

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