AL MOMENTO

LOS ACHICHINCLES




 

Abigaíl Villa Flores


La inconformidad no tiene espera. Muchos de los que se han visto afectados por las inauditas y absurdas decisiones de David González secundadas por su “séquito” en el INDE 

han afectado no sólo a la base de los trabajadores, sino también al programa por completo.

Apenas a inicios de la semana decidieron hacer una ceremonia simbólica de entrega de becas, luego del retraso y las inquietudes que varios atletas han manifestado en varias partes del estado. 

Ni lentos ni perezosos decidieron juntarse en el CAR Tijuana y en un acto improvisado decidieron reunir a los entrenadores, deportistas convencionales y del programa adaptado. No hubo presencia de los medios. 

No vaya a ser que quieran hacer preguntas incómodas y echen a perder el momento, como dicen, sucedió en el Estatal de Béisbol INDE que se hizo en plena pandemia con semáforo en rojo y sólo en una ocasión.

Y para que se dieran cuenta que “sí trabajan”, el evento fue grabado y subido a redes sociales con la presencia del mandamás y sus allegados que no faltaron para tomarse la foto y dar “discursos bonitos” , aunque la realidad sea otra.

“Para nosotros lo más importante es apoyar a los deportistas que ponen el nombre de Baja California y de México en alto...”, otra frase sacada del recetario, igual que la pose para las fotos de los “achichincles” con poco oficio pero mucho protagonismo.

“Es un día muy significativo para Baja California y para sus atletas, le damos seguimiento a cómo se esfuerzan, como trabajan, no hay una cantidad de horas límites. Entrenan sábado y domingo…”, otra frase que parece sacado del manual de la película “Bull Durham” (se las recomiendo si son de gustos beisboleros). 

En fin, frases grises de hombres grises. Lo único que esperamos es que los cheques tengan fondos y los atletas y entrenadores puedan hacerse acreedores de algo que es más que un derecho y obligación de los gestores.



“Que no se suban las aguas”

“Achichincle” es una palabra Náhuatl que significa “el que chupa agua'', en un principio era un trabajador de los acueductos o de los manantiales, sacaban el líquido de los mantos acuíferos y los llevaban por la ciudad. Los “achichincles” eran los aguadores.

También eran los obreros que sacaban el agua de los manantiales en las minas subterráneas para que una vez seco el túnel, se pudieran extraer los metales preciosos. 

Después se le designó a las personas que de una manera incondicional o servil acompañaban al amo o al jefe. Lo adulaban y lo obedecían en espera de un premio o reconocimiento. El sentimiento de “estar bien parado con el de arriba”.

Algún parecido con los intentos de basificación de los más allegados es mera coincidencia.

Este movimiento bien podría tener varias lecturas. La primera, sentirse seguro de ser ratificado y tener de entrada a tres de sus más incondicionales para la siguiente administración.

La segunda es quizá una “concertacesión'', palabra tan común en la era del salinismo que parece renacer en la 4T pero con “otros datos o circunstancias”.

De no ser ratificado, González Camacho busca dejar a sus allegados como parte del sindicato y del personal de base. ¿Será para encubrir, proteger o evitar que el agua suba al cuello por decisiones y actividades presuntamente dudosas?  “Yo me voy, pero estos tienen que quedarse”. Ahí está la función del achichincle antiguo. 


Cosechando tempestades

Algunas fuentes argumentan que es casi un hecho la ruptura entre la corriente “bonillista” y la llegada de Marina del Pilar al Ejecutivo Estatal. En la foto oficial todo es tranquilidad. 

Hace dos años así se percibía

De ser cierto el distanciamiento entre el gobernador saliente y la administración entrante, quizá por influencia de Mario Delgado, el dirigente nacional del partido en el poder, esto orillaría un tercer escenario.

Este escenario si no se percibe verosímil, tal vez si se percibe políticamente lógico, aunque lo que menos abunda en la política es el sentido común.  Sin embargo, no puede descartarse.

Con dinero público se construyeron en los terrenos del Polideportivo Municipal de Mexicali, las instalaciones de Probeis, proyecto para el que no se cancelaron fondos y se le inyectan 

“directito” desde la Presidencia de la República. ¡Y qué mejor que tener personal que lo atienda, con cargo al erario!

Los “achichincles” podrían no quedarse en el INDE pero ser puestos a disposición y atender en la academia de Probeis, que sin lugar a dudas sería el feudo o coto de poder de los González si el “patriarca” sale del instituto. 

Ya lo que venga con la Federación o la Asociación Estatal, a la que no le hicieron ni cosquillas, es ya otro boleto. Viéndolo con esta óptica es un ganar-ganar, al contar con la academia privada en Tijuana y la academia pública en Mexicali. 

Dicen que quien siembra lluvias, cosecha tempestades, y ante el temporal esta sería la salida más decorosa y decente hasta para quienes no se lo merecen.

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