AL MOMENTO

TRISTE MELODRAMA, EL DEPORTE MEXICANO Y EL DE BC




Abigail Villa Flores


Todo un melodrama es el que se vive en el Instituto del Deporte de Baja California, y desde luego en el deporte mexicano. Dicen que si la cabeza está mal, el resto del cuerpo también.

Desde Ana Guevara en la CONADE hasta los institutos deportivos de los estados, todo parece un efecto dominó. Mientras estados como Puebla y Colima ya han organizado eventos para el ciclo olímpico con buena respuesta tras el cambio de semáforo, Baja California se ha convertido en un cero a la izquierda.

Pocos eventos se hicieron. La administración de David González al frente del INDE estará para olvidar o para llorar. Ellos se excusan en la Pandemia, aunque hay otros estados que pese a todo, están organizando actividades, o al menos, poco nos enteramos de lo que se ha hecho o está por hacerse cuando faltan cuatro meses y medio para el fin del mandato del gobernador Jaime Bonilla. 

Lo más memorable del INDE fue quizá el cambio de nombre del Maratón Gobernador por “Maratón Baja California”.

Otros eventos fueron anecdóticos y hasta grotescos como el del CAR de Puertas Abiertas de febrero de 2020, en el que  circula un video viralizado con directivos del INDE que bailaban al ritmo de la “chona” para fomentar la activación física. 

Nadie se imaginaba que meses después estallaría la pandemia y la actividad quedó relegada a las famosas “pausas activas”. Sin embargo, en el CAR y en otras instalaciones, todo parecía una bomba de tiempo.

Pero después llegaron las campañas y repentinamente se ordenó que las cuentas de redes sociales del instituto y la publicación de material en plataformas debían ser provisionalmente desactivados, aunque en otros estados, sus institutos seguían generando contenido sin restricciones pese a la veda electoral.

Esto se percibe como más miedo que falta de visión, o pocos deseos de sacar adelante el trabajo, habiendo tantas opciones no prohibidas.

“Mira muchacha, a esta gente le gusta pasarse todo por los blanquillos, hasta la ley del trabajo, si te lo puedo comentar decentemente”, señaló una fuente cercana al instituto bajo condición de anonimato.. 

“Han despedido a personas y otras han renunciado y no los han finiquitado. Uno de los promotores solicitaba lo que le correspondía conforme a derecho y lo estaban dando largas. Lo mandaron con una licenciada Elda, de Recursos Humanos, que creo está en Mexicali, lo traía de arriba para abajo, al final no le dieron nada”.

Esta situación, argumentan varias fuentes, es un patrón muy común en la administración actual, y abundó también en otros detalles.

“Llegó un fulanito de apellido García dizque muy conocedor de la televisión y del radio y que iba a cambiarlo todo. Que iba a hacer un noticiero y esto y lo otro.  Llegó vendiendo humo. Duró como ocho meses, nadie lo quería, era muy flojo, aventaba petardos por debajo de la mesa y también escondía la tierra en el tapete”, explicó.

“Eso no es nada si luego te das cuenta de algo peor: era o es muy cuate de Freddy, el del béisbol, con el que está enojado el patrón, pero no ha podido hacerle nada”, sostuvo.

“Luego llegó otra muchacha Edith o Yolanda, que trabajó con el (exgobernador) Kiko (Vega) y aquí estuvo al inicio, se le ha de haber metido por los ojos al jefe de promoción, igualito que como le hizo el García, no dieron una, aunque creo que ella anda ahora en otra área del gobierno actual, pero estuvo con los panistas y con los actuales”.

Lo que no olvida es la manera en la que llegaron, y no se imagina aquella en la que pudieran irse.

“Hace dos años llegaron como rapiña el día del cambio de gobierno, a pelearse por las sillas, por una oficina. Hubo uno que ya no está, el Erik, el que quería hacer su liga de carreras de carretillas, que quería su oficina decorada así y asado…”, dijo entre risas.

“Al pobre guardia de seguridad que tenía el control de la caseta con los chavalos que venían a entrenar, lo traían de chalán diciéndole quién pasaba y quién no pasaba”, agregó poniéndose un poco más serio y, por momentos triste.

“Mira, lo pusieron a raspar las ventanas con los nombres y las áreas de la gente anterior y él lo hacía para quedar bien con los nuevos jefes”, sostuvo.

“Lo obligaron a que sacara a sus propios compañeros y amigos. Lo hicieron llorar, pero se aguantaba porque quería conservar el jale. ¿Y sabes qué pasó al final? También lo echaron a la calle”.

Aseguró que el problema ha estado desde que llegaron “puros improvisados” (sic) a la administración. “Antes si se perdía un papel, lo encontraban. Si había que desyerbar, lo hacían tempranito. Llegaban los del control de plagas esos de los vectores para controlar los bichos a inspeccionar cada mes”, indicó.

“Llegaban a fumigar cada rincón, checaban que no hiciera falta ni papel de baño. Me duele decirlo pero ese Gustavo (Gutiérrez)  echó a los veladores, y es de los que le han dado en la madre al CAR junto con otros dizque protegidos. Nomás no sabe nada, al contrario, nomás lo tienen de halcón o de oreja”, expuso.

“También se vio mal cuando llegaron unos exfuncionarios de la administración anterior para resolver cosas oficiales y se estacionaron en el área interior, en los cajones de visitantes de ahí de adentro”, recordó. 

“De volada les dijo que no podían estar ahí y los mandó sacar de una manera muy mamona, muy arrogante, y estaba acompañado de uno de los cubanos que los barría con la mirada. Hasta escuché que decían: mira ya llegaron estos buitres”, sostuvo. 

“Eso es no tener pantalones, no tener blanquillos. Así llegaron ellos también, en plan gandalla, pero les está yendo muy mal. Se les está regresando…”

No hay comentarios.