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HORA DE PAGAR


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HORA DE PAGAR

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Cría cuervos y te sacarán los ojos.

Con la vara que midas, serás medido

No hagas lo que no quieras que te hagan.

El karma tarda, pero siempre llega.

Todo estos dichos se acomodan a Eligio Valencia Roque que ha llevado muy lejos la disputa que sostiene con sus hijos Eligio, Liliana y Corona, de apellidos Valencia Alonso, por el control del otrora poderoso Gran Diario Regional El Mexicano, que tiene mucho tiempo arrastrando la cobija.

Los patrocinadores fuertes decidieron tomar otros rumbos, sabedores que las cosas no andaban muy bien en el diario, del que disminuyó enormemente la circulación y en los últimos tiempos hubo días que el periódico ni salió a la calle.

Los hijos del eterno líder sindical, ahora Secretario General vitalacio de la CTM, en Baja California y del Sindicato Industrial de Trabajadores de Artes Gráficas, así como de la Sección 45 del SiTAG, no fueron capaces de sostener la empresa.

Para poder enfocarse en las campañas, que siempre perdió, abanderado por el Partido Revolucionario Institucional, Valencia Roque quiso que sus hijos se involucraran en El Mexicano, que se convirtió en negocio familiar.

“Ecoli” (una combinación de los nombres de los Valencia Alonso) fue la compañía, formada por sus hijos, que facturaba en el diario regional, que por muchos años fue Editorial Kino, aunque los dineros no siempre llegaban a las finanzas.

Y los que sufrían las consecuencias de este mal manejo eran los empleados, algunos de ellos que acumularon más de cincuenta semanas sin percibir el salario, aunque seguían trabajando.

Ya fuera de la empresa, aunque en el directorio seguía apareciendo como el bueno, Valencia Roque emplazó a huelga y con el apoyo de un grupo de taxistas y sus incondicionales, tomó las instalaciones del diario.

Además, Valencia Roque se apoyó en la Policía Municipal, mientras que los hijos llegaron con agentes ministeriales, que ya no pudieron hacer nada, pues los huelguistas se habían apoderado de las instalaciones.

Lo mismo pasó en las oficinas que el diario regional tiene en Mexicali y Ensenada, pero sin tanto alboroto, pues el grueso del personal labora en las instalaciones de Tijuana.

No todos los empleados de El Mexicano son sindicalizados, en los últimos meses, quienes eran contratados, no se consideraban como parte del SITAG 45, otros no estaban en nómina, cobraban con recibo de honorarios, eso, cuando había con que pagarles.

Esta huelga pudo haberse dado desde hace meses, cuando empezaron los problemas por falta de liquidez, aunque los directivos y sus principales colaboradores nunca dejaron de cobrar.

Los hermanos Valencia Alonso estaban esperanzados en que las cosas se compondrían cuando Jaime Bonilla Valdez llegara a la gubernatura, pero no fue así, ya que el primer mandatario de Baja California optó por trabajar con el diario que tiene la mayor circulación.

Y seguía cayendo dinero por concepto de publicidad, de los ayuntamientos, suficiente para cubrir los sueldos de los empleados y operar el periódico, pero entre ellos mismos, los hijos y Valencia Roque, se agandallaban y agarraban el billete quien llegaba primero.

Por no cubrir los sueldos, los hermanos Valencia Alonso fueron requeridos por las autoridades del trabajo, pero nunca acudieron a las citas, como lo hizo en su momento Valencia Roque, cuando decidió hacer a un lado a quienes habían sido sus amigos de muchos años, allá por el inicio de la década de los 80’s.

Unos años antes, se había formado una cooperativa con los trabajadores, que finalmente no eran dueños de nada y el único propietario resultó ser Eligio Valencia Roque.

Esa fue una gran traición a sus amigos, con quienes convivió desde los tiempos en que Valencia Roque laboraba en la imprenta del Instituto Tecnológico de Tijuana y lo suplían en sus constantes faltas a su plaza en El Mexicano.

Nadie esperaba algo así de alguien con quien convivieron y conbebieron en infinidad de ocasiones, aunque hay que mencionar que Eligio era bastante esplendido, pues estaba preparando el terreno para el gran golpe.

Poco a poco fue despidiendo a los verdaderos dueños del periódico, según decreto del gobierno federal y algunos de ellos fallecieron, sin haber cobrado lo que por ley les correspondía.

Incluso, hubo demandas que Eligio Valencia Roque perdió en la Suprema Corte de Justicia, pero prefirió pagarle a los abogados que a quien le había ganado el pleito en los tribunales.

Luego de más de 20 años, también había perdido una demanda con una capturista, a quien sí le pagó, ya que era menos lana.

Como dato, no es el primer periódico en el que Valencia Roque estalla una huelga; lo hizo en el ABC, en su mejor momento, con Jesús Blancornelas en la dirección y la gustada columna de Héctor Félix Miranda, El Gato.

Aunque ahí no le fue muy bien, los planes no salieron como esperaba, ya que la misma noche del estallamiento fue traicionado por Óscar Díaz León, que había trabajado en  El Mexicano y lo nombró Secretario General de otra sección del SITAG.

Según eso, la huelga en El Mexicano seguirá hasta que sean cubiertos los salarios de los trabajadores, lo que se antoja difícil, ya que el adeudo crecerá con los sueldos caídos, que se acumularán lo que dure el conflicto.

Se dice que no todo el problema es por los adeudos; los hermanos Valencia Alonso quieren vender parte de los terrenos donde se ubica el diario y no cuestan diez pesos en esa zona.

Esto solo es el comienzo de la riña familiar, de los Valencia Alonso en contra de su papa y su medio hermano Eligio Valencia López, que joven, inexperto y todo, ya ha ocupado cargos públicos, sin más méritos que ser el hijo del líder sindical.

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